jueves 15 de mayo de 2008

Hablando en plata, soñando en oro

He oído esa cansión esta mañana.
 
Me gusta, expresa, de una forma o de otra, algunos momentos de nuestras vidas ... si no todos.
 
Tengo muchas cosas por contar, en el trabajo me suceden infinidad de cosas que son totalmente nuevas para mí. Encontrar a alguien, con la suficiente confianza como para contarle estas cosas, se hace casi imposible.
 
Ya voy superando algunos baches y consigo ver el futuro desde otra perspectiva, tal vez más "clara" pero nunca sin dificultades.
 
Es importante las dificultades, de ellas aprendemos mucho, yo lo suelo hacer.
 
Sin embargo no me apego a ello, soy capaz de desprenderme con mucha facilidad de lo que me haya costado mucho conseguir. Depende en gran medida de la actitud de quien me lo pide o por quien me siento rechazada. Ésto genera en mi una cortina que me hace incapaz de mirar hacia detrás y valorar lo conseguido con tanto esfuerzo, me desprendo de ello sin más.
 
Y tampoco soy capaz de guardar rencor pero algo que no puedo evitar es recordar constantemente quien me hace bien y quien me hace mal.
 
No es fácil volver a confiar, me cuesta mucho, no dispongo de esa virtud.
 
Y por supuesto que lo entiendo cuando la situación es a la inversa. Es lógico, si yo fallé, que no vuelvan a confiar en mi.
 
En esta vida me he encontrado con diversidad de personalidades, todas distintas y distantes entre sí, pero con un mismo propósito, SER FELIZ.
 
Hay quien sea feliz con ver felices a otros.
 
Hay quien sea feliz con hacer daño a otros.
 
Hay quien sea feliz sin impotarle como están los demás.
 
¿En que grupo te clasificarías tú?
 
Admito que tengo un poco de cada uno. Soy feliz cuando veo a mis seres queridos felices, soy feliz cuando consigo "evadir" a Hacienda ¡¡¡quien no!!! y soy muy feliz cuando entra mi nómina y puedo ir a un cajero y sacar pasta ...
 
He manipulado lo escrito y lo he aplicado a situaciones cotidianas pero, segura de ello estoy, que quien lea estas líneas comprenderá que en la vida, en muchas situaciones, aplicamos TODOS algunas de estas FELICIDADES, egoístas o no nos produce satisfacción o simplemente nos vemos obligados a hacerlo así.
 
Te deseo que seas feliz, los sentimientos no cambian por el paso del tiempo, por tu actitud ante ellos sí.