martes 22 de enero de 2008

Un día más ...

Arranco el vehículo y comienzo la marcha muy despacio, enseguida viene a la mente la alerta por el embrague, en algún momento me la juega pero no pienso preocuparme por ello, donde se averíe ahí se queda. Salí 15 minutos antes ¡¡¡milagro!!! que me dejasen escapar tan pronto y genial porque hoy me sentía especialmente sensible. Encuentro a los viandantes algo apresurados, tal vez la hora o el "mal" tiempo que les tiene revueltos, mi coche lleno de tierra y la sensación de faltar oxigeno. He estado todo el día con síntomas de resfriado, alergias o yo que se, ese malestar que no te deja hacer nada, no te permite disfrutar ni saborear lo que ingieras y te comportas como un verdadero sombi. El tráfico está espeso y, como siempre, delante me toca "ese" que es amable con todo bicho, todo el pueblo le conoce y le toca la bocina, hace zig-zag para alagar (o asustar) a la que lleva al lado y para colmo de males finje que sale por una calle y luego no lo hace ... me tenía frita.
 
Incorporándome ya a la autovía principal observo el ambiente más cargado, el cielo azul fuerte y temeroso y la tierra muy marrón cuando me gusta disfrutar de su verde natural. Cuanto más me acerco a la zona donde vivo pienso en mis hijos, con este tiempo han de estar trancados. Esta vez el tráfico estaba más moderado, diría que los demás viandantes también observaban esas características en las que yo me había fijado, me atrevería a decir que es "algo nunca visto" o no, por lo menos, en esas dimensiones.
 
Efectivamente, uno de mis hijos ya tenía los síntomas de alergia, encontré parte del almuerzo preparado por él y con grandes planes para la tarde. No es de mucho estudiar, de echo me lo dice constantemente, no ve la hora de terminar el bachiller para no estudiar más y yo, no consigo la forma de hacerle entender que, tal como se pinta el futuro laboral, es conveniente que tenga una buen preparación, el remata diciendo que hará un módulo ... por complacerme.
 
Compruebo que los animalitos (3 gatitos y una perrita) tengan su comida y agua, verifico que todo lo demás esté como deseo tenerlo (ropa y demás quehaceres del hogar) y cojo a mis niños y a la carretera de nuevo. Esta vez se notaba algo más de fresco y menos arenilla.
 
Aprovecho a visitar a mi abuela, entre otras cosas y por supuesto me llevé la bronca por hacer tanto tiempo (15 días) sin visitarla. La pregunta del millón ¿todavía estas trabajando? mi respuesta ¿en el proyecto de como sobrevivir en este mundo y no morir en el intento? ella sonríe, se que me quiere mucho y se también que ella lo pasó muy mal y no deja de entender que, aunque vivamos en unos tiempo más civilizados, sigue existiendo esos "males" de toda la vida (los trabajos mal remunerados, los problemas familiares o personales, la actitud de las personas cotillas, etc) tienes que ser fuerte hija y no dejarte comer por las aves de rapiña, fue su consejo.
 
Salgo apresurada, el tiempo justo para llevar a los niños a sus actividades y aprovechar para ir al super.
 
No hay quien se acerque a comprar nada, todo está carísimo jolines. Sin embargo hay quien haga una compra desmesurada (supongo que una vez al mes) y, casualidades de la vida, cuando yo entraba estaba una pareja (con niños incluidos en el vehículo) colocando su compra en el maletero mientras ella revisaba la factura. Al escojer lo que iba a llevar me dirijo a la cajera y encuentro allí a la señora de antes reclamando que le habían puestos tres cosas distintas repetidas, con lo cual le habían cobrado tres cosas que no llevaba.
 
Buena idea esa:
 
1º compras grandes metamos cosas repetidas que no se darán cuenta al pagar.
 
2º Revisar tu tiket mientras tu pareja pone las cosas en el maletero .... ???? eso no lo hace le mio, ni uno ni lo otro.
 
Y es que tengo la sensación de que "si te duermes te lleva la corriente" debemos estar pilas en todo, ya no hay confianza y los que quieren hacer dinero les da igual como conseguirlo.
 
Este timo me lo habían contado ya pero me habían dicho en un local en concreto, se ve que se ha extendido el procedimiento y tal vez les resulte ventajoso. Como quiera que yo suelo comprar dos chorradas nada más y cuando hago esas comprar grandes procuro comprobar los precios que se van poniendo en la pantalla según las van pasando.
 
Hace 15 años me llamó mucho la atención encontrar, a las 11 de la mañana, el pan colgando por fuera en las puertas .... ¿eso no es señal de confianza? antes yo no lo había visto y me pareció muy sano ...
 
A donde iremos a parar ...
 
Zit@