sábado 5 de enero de 2008

Cuando los silencios hablan.




Hay muchas cosas que nos callamos y por muchos motivos, porque pensamos que ya lo saben, porque se nos nota el pelero o porque simplemente nos da vergüenza hablar de ello.

Tengo unos padres estupendos, creo que no los merezco.

Mi madre, después de haberme casado y haber alcanzado ese grado de madurez (NO necesaria sino obligada) es cuando comenzamos a "ser verdaderas amigas" pero no una amiga cualquiera sino esa amiga que le dices de hacer la locura más loca del mundo y te aconseja que no debes hacerla pero luego te ayuda en lo que pueda y siempre está ahí para ayudarte.

Mi padre es el hombre más rústico que pueda existir sobre la tierra pero luego es aquél que se fija en los detalles, que se da cuenta "de las movidas" y que tiene olfato para lo bueno y lo malo.

Este conjunto de personalidades las quiero llamar fidelidad e inteligencia, son difíciles de conseguir y que actúen juntas y a par en cualquier tipo de circunstancia (difícil o no) y que consigan sacar el mayor partido de las cosas.

Luego está mi hermano que, en mi opinión, los celos le pueden más que el derecho a la vida.

A veces vivimos situaciones que son realmente estúpidas y que para la edad que tenemos (sumando nuestras experiencias) deberíamos de tomarlas con otro matiz y aprender de los mayores que, al final, será el único legado importante que nos podrán dejar para poder ser capaces de superar muchas cosas cuando ellos no estén.

Creo que mis padres, como mínimo, merecen respeto y que no son críos para ser tratados como tal. Ellos ya han sufrido suficiente y nos toca procurar que disfruten de sus vidas, conozcan nuevos horizontes, se acuesten con alegrías por parte de sus descendientes y se sientan muy satisfechos por sus ramificaciones tan bien trabajadas y cuidadas. Creo que no es fácil "hacer una familia" y ellos, en este aspecto, merecen la medalla de oro.

Quisiera decirle a mi madre que agradezco su confianza depositada en mí, se que a veces pasa momentos muy difíciles y se que siempre cuenta conmigo para ayudarle, pero también se que se "corta" por chuminadas a las que yo no le doy importancia pero ella si por pensar en los demás y no en ella misma, quisiera que a veces fuera algo egoísta, no le vendría mal.

Quisiera decirle a mi padre que intentaré buscar la forma de ayudarle para obtener esa tranquilidad que tanto necesita, buscaré la forma de que trabaje más cerca de casa y le sea menos dolorosos esos achaques de la edad que con tanta fuerza se están manifestando en estos últimos tiempos.

Y quisiera decirles de todo corazón que les amo y que desearía nunca perderles.

Zit@